Que estamos en otoño ¡ es evidente !, no es tan difícil darse cuenta.
Pero a los peques, hay que decirles como es el otoño y que mejor que decírselo con imágenes y si estas imágenes son reales mejor que mejor, para ello a mi nieto le dijeron en el cole que el día 30 llevaran una corona de hojas secas y frutos propios de esta época para celebrar la llegada de esta estación del año.

Sobre un gorro le fuí haciendo lo que véis aquí, con los materiales que ya teníamos, buscamos las hojas en dónde antes cogíamos las bellotas y el resultado fué que le gustó mucho, lo pasó en grande, incluso salió del cole feliz con él puesto, ésto es lo que verdaderamente importa.

Mi nieto sigue jugando con esas bellotas y castañas de indias que en su día recogimos los dos y que todavía conserva. Se entretiene mucho con ellas y no cabe duda de que no se le olvidará de que éstas son frutos de otoño.

Otra celebración de estos días es "Halloween", acercamiento del mundo de los muertos al mundo de los vivos..., con el permiso de Daisy, no me gusta, pero la comparto. Es una gozada ver como niños tan pequeños pronuncian esa palabra, cuando a mí me cuesta tanto.

Y, peldaño a peldaño llegamos a esta otra celebración del 1 de noviembre Día de Todos los Santos (felicidades a todos/as), mes que se dice: "Bendito mes que empieza con todos los santos y termina con san Andrés".
Y para mí es un mes triste, largo y difícil de pasar.
Yo diría que en esta ocasión el mundo de los vivos se acerca a ese otro mundo de los que ya se han ido.

En la visita al cementerio, es emoción lo que se respira, ¿cuántos recuerdos vienen a nuestra mente?..., hay mucho de lo que no se entiende y hay encuentros anuales con familiares, amigos, vecinos..., que en otras circunstancias no se darían. Nuestros ojos ante tanta emoción no resisten el momento, dejando una profunda huella.

Siempre hay un recuerdo especial para alguien también muy especial, volvemos al pasado, la angustia es opresión, el recuerdo amor, ese vivir intenso dejamos en esa rosa posada en el frío mármol, se queda llorosa lo mismo que nos ocurre en nuestra retirada, no sin antes dejar

unas flores como recuerdo de la visita que hacemos en este día a nuestros seres tan queridos que ya se quedaron por el camino.













































