
Buscar y no encontrar, sabía que las tenía ¿pero dónde? ¡no las encontraba!, la búsqueda era intensiva y no me aparecían, cada día que pasaba más tiempo empleé abriendo archivos y más archivos y ¡por fin aquí están!, sí, son estas tres imágenes las que buscaba, tres atardeceres que Isabel-Driada me mandó hace tiempo y que yo quería agradecérselo públicamente, fotos preciosas que observadas detenidamente se oye el murmullo del agua y el batir de las olas.

En un juego divertido, Margarita es mi "comadre"y me sorprendió gratamente con el envío de un montaje con fotos mías de rosas, otro con sus fotos y una rosa con poema que emociona.

Preparando el cumpleaños de Conchi, me crucé unos correos con Ali, al final tuvo la delicadeza de obsequiarme con la imagen de esta fucsia.

A las tres todo mi agradecimiento y recordándolas llego a la conclusión de que, cuando la luz del día se apaga y las farolas se encienden, es un buen momento para sentarse y pensar.

Es buen momento para reconocer el cariño que recibo, me gustan estos regalos, disfruto con imágenes de la naturaleza, por eso mi corazón galopa cada vez que recibo un correo acompañado de bellas imágenes.

Lo mismo me ocurre cuando oigo vuestras voces diciendo ¿estás bien Sabela? ¿te pasa algo?... ¡cuánta PAZ me dais! y cómo si la tuviera que representar elegiría las calas, dejo esta imagen para vosotr@s como símbolo del agradecimiento y de la paz y por ser una imagen que me gusta de una manera muy especial.

Y, mientras espero a "las rosas" o a vuestras imágenes, no dejo de hacer fotos, la naturaleza me da la oportunidad de desarrollar día a día esta gran afición mía, en esta ocasión me proporcionó ésta tempranera flor de tojo... que ¡como las rosas!... también tiene espinas.
Abrazos.