domingo, 27 de noviembre de 2011

¡Qué rabia!

Fotos hago todos los días y las que pongo en los blogs, casi siempre, son las últimas, me entretengo en hacerlas, en guardarlas y en utilizarlas..., por eso mi rabia fue grande cuando el jueves cuando iba a vaciar la cámara me encuentro con unas que se ven la mitad, bastantes que están bien, unas pocas sobrepuestas y otras que no salieron,

entre ellas las que hice a este arbusto o a tres camelios que tengo cerca de casa,

el viernes las repetí y no hubo problema, pero sí lo tuve el fin de semana que con mucha dificultad conseguí captar alguna imagen a pesar de que la cámara no quería hacer su trabajo ¡y mira que nos llevábamos bien!...

ya se ven bonitos ejemplares de esta hermosa flor, la camelia, que compite con la rosa,

unas sencillas y bonitas,

otras de formas más sofisticadas,


o de coloridos atrayentes

y aunque es una flor delicada su belleza es grande. A partir de ahora robarán mi atención las camelias.

Sin olvidarme claro está de esas otras que vayan surgiendo,

o de las que duran más tiempo.


También es tiempo de hongos, ya lo dije hace días, su vida es corta y algunas imágenes salieron mal o se me perdieron, con lo cual, éstas, si que no las pude repetir,

es curioso observarlas,

ver como salen de la tierra, débiles pero fuertes,

otros forman una segunda piel permanente,

cualquier lugar es bueno para desarrollarse,

desde la seta que crece en el viejo tronco de un saúco,

hasta las que viven en terreno pedregoso,

pasando por las de los troncos de árboles muertos,

todos distintos, con formas curiosas y que espero poder seguir recogiéndolos en imágenes para ello mi máquina de fotos ira mañana a su médico...

Abrazos.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Instantes

Una hoja que en su caída encontró esa mano extendida en la figura de una rama joven y al quedar en ella engarzada su vejez es lozana,

sus hermanas por el suelo arrugadas y secas no tuvieron su suerte, al mismo tiempo se ve en dónde quedó ella,

¿qué pasará con las que todavía están en el árbol? la misma pregunta me hago para estas hojas que sueltas quedan de mi cuaderno de campo...
"Vive de instante en instante, porque eso es la vida."
(Facundo Cabral)

Un instante que busqué, una velada que tiempo atrás se producía con frecuencia fue el ir a comer a Samos, el día 16, con mi ex-compañera de trabajo a un restaurante a orillas del río y lleno de plantas,

de hortensias de un envejecer cambiante,

de flores que todavía embellecen el lugar.

Al final de la comida, obligado el paseo por el sendero que transcurre pegadito al río, un otoño precioso en esta zarza (nosotros diremos "silva"),

la vista hoy del viejo molino es como si encima de un espejo estuviera, al reflejarse en el agua aprecio que su simetría es perfecta, al "instante" no le puedo pedir más,
en el entorno frondoso se palpa el otoño,

vamos contracorriente y las aguas cristalinas de este río de montaña van jugando en los escalones artificiales que tiene para frenar su caudal,

tranquilidad y transparencia dan fin al paseo, retorno al Xograr, más abrazos y... ¡para casa!.
Otro "instante" fue el contemplar los puntos de luz en contraste con este atardecer, bajaba para la Universidad el día 17 y fui por un camino distinto al habitual, no me arrepiento.

conseguí imágenes para el recuerdo,

y, aún pude ver que "mis tréboles" aún tienen flor,

ya en el Campus y de noche, comprobé con agrado que todavía queda alguna flor,

esas flores que me atraen tanto hasta llegar a hipnotizarme y haciendo que me olvide de todo excepto de prestarles atención.

Al salir una niebla espesa envolvía el ambiente,

hice unas cuantas fotos, ésta que parece sol y lunas, es hecha a un árbol al lado de una farola, como la niebla era tan húmeda, las gotas de agua las veo como pequeñas lunas, para mí es una foto bonita o cuando menos curiosa.

lo mismo que ésta en el que el árbol está más cerca, pero sigue envuelto en niebla.

Esta niebla casi se mascaba por la Avda. de Madrid, cerca queda el río Miño y él se encarga de que bajen estas nieblas...
Fueron instantes para vivir.
Abrazos.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Sombra y orgullo...

Para todo aquél que pisa Lugo es casi obligado cruzar la "Praza Maior" y echar un vistazo al reloj del ayuntamiento,

para mí también lo es buscar esas rosas coquetas que me hacen disfrutar,

también me llama el campanario del edificio de "Los Franciscanos" (Iglesia, convento y colegio), aunque en esta imagen el centro de atención era ese sol que jugaba a "salgo o no salgo",

o las filigranas del techo del Templete o Palco de la Música situado en el centro de la plaza.

En esta plaza, lugar de encuentro de los lucenses, hoy no busco lo que enumeré, busco el recuerdo que ya es pasado,

en la misma imagen (antigua e invertida) busco aquellos árboles frondosos, grandes que ocupaban parte de la plaza,

que eran sombra, orgullo y representativos de la ciudad,

de aquellos árboles sólo queda el recuerdo y un tronco seco del que fue uno de ellos,

"los negrillos u olmos" poco a poco se fueron muriendo,

habían sido atacados por una peste contra la que no se pudo luchar.

incrustada en ese tronco hay una placa,

placa recordatoria del hecho, hecho que fue doloroso y que cambió el aspecto tan emblemático de esta alameda.

Sentí pena entonces y cada año la siento al ver que las rosas se marchitan...
Abrazos.