Las hojas del calendario también caen, quizás eso sí demasiado rápido, recordando que los días no corren ¡vuelan!,
casi me cuesta creer el tiempo que estas rosas llevan conmigo,
2003 regalo de una compañera, son las que quedan del ramo que me llevó al hospital,
después las llevé para el trabajo, de nuevo este mayo me las traje a casa, parecen las rosas viajeras.
2008 recuerdo de mi jubilación,
tampoco están todas, pero éstas que quedan están llenas de mucha emoción.
Ésta es la más joven, pero ya fue en el mes de julio cuando, mi nieto y yo, un tanto destrozada la recogimos del suelo, lució unos días hermosa y todavía hoy luce seca.
No recuerdo exactamente desde cuando tengo este cuadro, tréboles de 4 hojas, uno de cinco, alguno ya deteriorado, pero acompañan a la flor y si lo abro tengo miedo de perder
esta flor de azafrán que vino de Córdoba.
Hoy son estas flores secas las que me recuerdan que el tiempo pasa muy deprisa, pero cualquier cosa que está a nuestro alrededor nos confirmará lo mismo, conclusión ¡no lo malgastemos!.
Abrazos.



















































