
Con este premio os mando estas rosas que a su vez se las envio a todos los blogs que visito y me visitan...


¡Buenos días! Os saludo y os diré que Sabela, inmersa en la historia de "Esteban el leñador", os llevará próximamente a este otro bosque en donde yo me encuentro disfrutando tranquilo de mi ya larga vida y esperando el final de la citada historia...., el tiempo me hizo sabio y me dió el don de comunicarme con la humanidad por ello y como ya es obligado, habrá que decir la identidad de esas ocho cosas y, seré yo el que descubra lo que Sabela quiso ocultar. Veamos:
La segunda foto un bien para Sabela, pues nadie fué capaz de decir que lo que se veía era este colgador.
Rueda de la bicicleta del nieto, bien por Nomolamos que dijo exacto lo que era, y, lo mismo, se acercaron Meli, Conchi, Driada y Kety.
Todo sirve, y en cualquier momento pienso en vosotros/as.
Ya sea objeto, cosa, materia, para haceros pensar.
Qué sepáis que "buscando" lo que voy a poner, me lo paso ¡pipa!.
Veo una cara después de hacer la foto.
Artilugios preparados o sin preparar.
Cualquier cosita me llama la atención.
Y, yo feliz pensando en lo que diréis.
¿Vísteis algo... o todo?.
Es un bonito modo de traeros hasta aquí, ¡os espero! y deseo que no os olvidéis de dejar algún comentario...
Abrazos.
Estas rosas van para los que acertaron la foto nº 1 que correspondía a un tarro de cristal lleno de hierbas (en este caso menta), colocado en un altillo y que le daba un reflejo del sol.
Éstas van para la foto nº 2, efectivamente, una alfombra enrollada, puesta de pie y arrimada a un espejo de ahí la figura simétrica, aquí estaba el trucaje, de lo contrario imposible ver tan iguales las dobleces.
Para la foto nº 3 va este grupito, sí, son unas persianas, hacía mucho sol y pasaban los rayos a través de los huecos que tienen y consiguiendo esa imagen, ya por último este galardón
por supuesto para los acertantes de la imagen nº 4, logotipo de Apple, la foto está hecha a un portátil MacBook, el color azul no sé de donde salió, pues el ordenador es entre un gris o un blanco turbio..., misterios de la ciencia fotográfica o del móvil que uso para tal fin.



¿Qué podrán ser?, una además de saber lo que és, está trucada y habría que decir en que consistía el trucaje, otra muy fácil, la pongo porque cuando estaba pasándolas, mi nieto, él, con tres años, me dijo lo que era. Y, Piedad, aunque para tí no vale este juego, me sentiría feliz si, al menos, dejaras un saludo, cuento con tu compañía. Con la esperanza de que os paséis por un rincón para el atardecer, os doy las gracias.
Abrazos.

Abrazos.






Para Ollos de cores.
Para Meli
Para África. Estas tres imágenes fueron captadas en el jardín de San Roque.
io.


¡Gracias por tu compañía!, no te vayas sin decirme algo...
Abrazos.
Enfrente de donde esperábamos a Nacho, hay un "ginkgo" (en el jardín en el que se encuentra la estatua del cura de la bicicleta), creo que nunca hablamos de él, pero como a mí es un árbol que me entusiasma, voy a poner parte de él, las hojas son una preciosidad, dicen, del ginkgo en general que es el árbol más antiguo de la tierra y que puede ser considerado una de las maravillas del mundo. Es uno de mis preferidos, como lo son los tilos que se encuentran en la avenida que cruzaba Bego y en la que va hacía el parque "Rosalia de Castro", cuando están en flor es una gozada pasear bajo su sombra, desprenden un olor, sobre todo cuando les dá el sol, que, de verdad, te tranquiliza. Este parque es un gran pulmón para la ciudad, hay muchas variedades, sí, también hay ginkgos, el de esta otra imagen por ejemplo
Toda la vida recordé este bello lugar, hay cantidad de árboles centenarios, aunque el otro día me dió un poco de pena ver que habían cortado alguno, me vino a la memoria la Plaza Mayor que hace unos años tenía un montón de "negrillos" enfermaron y a pesar de todo lo que hicieron por salvarlos, no fué posible, con ellos perdió, la plaza, su identidad. la desaparición fué un sentir general. 
PLEGARIA DEL ÁRBOL
Tú que pasas y levantas, contra mí tu brazo, que inconsciente me zarandeas, antes de hacerme daño, mírame bien. Yo soy el armazón de tu cuna, la madera de tu barca, la tabla de tu mesa, la puerta de tu casa, la viga que sostiene tu techo, la cama en que descansas. Yo soy el mango de tu herramienta, el bastón de tu vejez, el mástil de tus ilusiones y esperanzas. Yo soy el fruto que te nutre y calma tu sed, la sombra bienhechora que te cobija, contra los ardores del sol, el refugio bondadoso de los pájaros, que alegran con su canto sus horas, y que limpian tus campos de insectos. Yo soy la hermosura del paisaje, el encanto de tu huerta, la señal de la montaña, el líndero del camino. Yo soy el calor de tu hogar en las noches largas y frías del invierno, el perfume que embalsama a todas horas, el aire que respiramos, el oxígeno que vivifica tu sangre, la salud de tu cuerpo y la alegría de tu alma; Y hasta el fin, Yo soy el ataúd, que te acompaña al seno de la tierra, por todo eso, Tú me miras, tú me plantaste por tu mano, tu me diste el ser y, puedes llamarme hijo... Óyeme bien, mírame bien... ¡Y no me hagas daño!
Como me dijo Carmucha "tenemos que tomar conciencia de nuestros amigos los verdes", y yo os regalo esta rosa, una de las que se pueden encontrar en otro de nuestros múltiples jardines, el de San Roque.