
Al cabo del día son muchas las veces que alzo la vista en busca de alguna imagen que sea merecedora de quedar en mis archivos, ésta reúne esa condición, cielo azul, nubes y entre los árboles una rama de ginkgo que me seduce.

Tanto como las distintas nubes que puedo contemplar desde el balcón y que me ofrecen distintos atardeceres dignos de archivar.

Quizás la belleza sea mayor en la realidad que en la foto.

De todas formas se pueden conseguir bellos contrastes con un cielo azul y otra rama de un árbol señorial, el magnolio o con cualquier variedad de nuestra vegetación.

Contemplo cielos y nubes muy distintos.

Si dejo el ocaso y miro hacía abajo de la calle, no son tan espectaculares, pero igualmente se ven nubes hermosas.

Hermosa también la decadencia de una rosa que entre algodones de nubes sigue con su belleza especial.

Desde el balcón también puedo jugar con la luna y enviar a través de ella, mis saludos para quien la contemple.

Cada día es distinto.

Me gustan las imágenes de rosas en contraste y como fondo el cielo y las nubes, para mi es motivo de conseguir buenas fotos.

Nubes, nubes y nubes espesas.

De formas diferentes y únicas.

Otro contraste inigualable.

Y otro bonito atardecer que puedo contemplar sin salir de casa, gracias al espacio que da un colegio y un campo de fútbol que impiden que los edificios me estorben .

Nubes de algodón en una mañana luminosa, también me gusta.

Si hasta aquí llegaste y te gusta la rosa, te la regalo, para ti es y te la puedes llevar si quieres.
Abrazos.



































