
martes, 29 de julio de 2008
Piedad

lunes, 28 de julio de 2008
Premio

sábado, 26 de julio de 2008
¡Bieeen!




jueves, 24 de julio de 2008
¿Qué son?




¡Gracias por tu compañía!, no te vayas sin decirme algo...
Abrazos.
lunes, 21 de julio de 2008
Plegaria del árbol


PLEGARIA DEL ÁRBOL
Tú que pasas y levantas, contra mí tu brazo, que inconsciente me zarandeas, antes de hacerme daño, mírame bien. Yo soy el armazón de tu cuna, la madera de tu barca, la tabla de tu mesa, la puerta de tu casa, la viga que sostiene tu techo, la cama en que descansas. Yo soy el mango de tu herramienta, el bastón de tu vejez, el mástil de tus ilusiones y esperanzas. Yo soy el fruto que te nutre y calma tu sed, la sombra bienhechora que te cobija, contra los ardores del sol, el refugio bondadoso de los pájaros, que alegran con su canto sus horas, y que limpian tus campos de insectos. Yo soy la hermosura del paisaje, el encanto de tu huerta, la señal de la montaña, el líndero del camino. Yo soy el calor de tu hogar en las noches largas y frías del invierno, el perfume que embalsama a todas horas, el aire que respiramos, el oxígeno que vivifica tu sangre, la salud de tu cuerpo y la alegría de tu alma; Y hasta el fin, Yo soy el ataúd, que te acompaña al seno de la tierra, por todo eso, Tú me miras, tú me plantaste por tu mano, tu me diste el ser y, puedes llamarme hijo... Óyeme bien, mírame bien... ¡Y no me hagas daño!
Como me dijo Carmucha "tenemos que tomar conciencia de nuestros amigos los verdes", y yo os regalo esta rosa, una de las que se pueden encontrar en otro de nuestros múltiples jardines, el de San Roque.
Abrazos
miércoles, 16 de julio de 2008
¡Pasé la itv!

sábado, 12 de julio de 2008
Contra el cáncer de mama

martes, 8 de julio de 2008
Continuación...



Candelabro, igual a los anteriores, las fotos las hice cuando se hizo la exposición en la Escuela.


El cuadro del fondo también lo hice.


Este es un ensayo que hice, pero que no me salió lo que quería. Los dos son óleos.



El cansancio, la plenitud y el asombro.
sábado, 5 de julio de 2008
Relato Colectivo
Escritura Colectiva Creativa
Recojo el testigo de esta historia que me pasa Piedad desde su blog.
LAS REGLAS SON:
1. Cada persona continuará la historia escribiendo su numero de turno entre parentesis y DOS FRASES.
2. Después se nombra para seguirla a a otras dos personas.
3. No se puede nominar a la persona que te nominó ni a una a la que nominaras en un turno anterior (si lo tuviste).
4. El blogger que escriba el turno 50 terminará la historia y la mandará al e-mail leinad19xico@hotmail.com
LA HISTORIA
(1) Era impensable, no me lo podía creer, mi mente daba vueltas una y otra vez y no conseguía ser consciente de lo que había pasado, ya no había vueltaatrás, era todo tan confuso. Miré durante unos instantes el martillo ensangrentado, lo envolví en un paño que encontré en el primer cajón de la cómoday lo escondí en el fondo del armario.(2) A los tres minutos me encontraba en la calle, necesitaba airearme, pensar... En aquellos momentos mi mente aúnno estaba preparada para ello...(3) El aire gélido de la mañana cortaba mi rostro como un cuchillo acerado, aún sentía en mi pecho el ritmo acelerado demi corazón sobresaltado por los espeluznantes hechos que había, en fracciones de segundo, vivido... Aún no podía explicarme cómo demonios había llegadoel martillo hasta mis manos y por qué reaccioné de la forma tan brutal como lo hice...(4) Sólo sé que había acabado todo, que era el fin de mi torturay el comienzo de una vida mejor. Por primera vez, me sentí libre.(5) Había logrado lo que estaba deseando hace mucho tiempo. ¿O realmente yo no lo habíadeseado nunca?(6) Solamente las circunstancias me habían hecho llegar a aquel extremo en el que me encontraba. No, seguro que detrás de todo aquello habíauna fuerza misteriosa que me apoyaba.(7) La pregunta era: ¿Por qué? Sacudí la cabeza. No me debía engañar por mas tiempo, no, yo ya sé mi verdad, peroal estar dormitando tantos segundos de mi vida me va a costar desperezarla. (8) Tal vez, la bruja de mi suegra no merecía brecha de tales dimensiones ensu cráneo. Sin embargo, por una vez, creía haber hecho lo correcto.(9) Por otra parte, si yo no la hubiese atacado a ella quizás ahora sería yo la víctima.Porque a decir verdad la relación con mi suegra siempre había sido de amor-odio.(10) Pero ya había pasado todo y no era hora de pensar en "si hubiera sidode otra forma". Ahora tenía que explicarle a mi pequeña hija Andrea que ya no vería más a su malvada y querida abuelita.(11) Sentí un ruido lejano, parecíanlas agujas de un reloj y esto hizo que me sobresaltara. Estaba un poco aturdida, ¿se trataba sólo de un mal sueño?(12) Me dirigí al último cajón dondecreía haberlo guardado y toqué algo frío y húmedo. Algo extrañamente húmedo en un cajón.(13) Retiré la mano instantáneamente, me asusté, aquel objeto nome resultaba familiar, pero la duda me carcomía por dentro. La eterna lucha entre la curiosidad y la prudencia, pues yo, en el fondo, sabía que deberíacerrar ese cajón para siempre y olvidarme de lo que había tocado, pero no fui capaz de resistirme y volví a introducir temblorosamente la mano.(14) Mientrascientos de instantes paseaban fugazmente por mi cabeza, pensé que lo tenía todo embrollado, estaba perdida. Me había metido en un montón de negocios insensatosen lugar de pensarlos despacio y con método.(15) Las facturas de los gastos de mi propia casa y de mis aventuras en el juego se acumulaban hasta el infinito...Suspiré y me dispuse a esconder todos los rastros de mi acto.(16) He de limpiarlo todo antes de que lleguen mi marido y mi hijo. Arrastré el cadáver haciala bañera de la planta de abajo.(17) Una sonrisa fugaz asomó en mi rostro cuando pensé que, a pesar de que tenía a mi suegra por una cabeza dura, su cráneose rompió con bastante facilidad. Supongo que casi cualquier cosa se rompería con facilidad con un martillo de acero tan pesado.(18) La vieja bruja hacíaun ruido peculiar al ser arrastrada por el suelo, ni siquiera notaba su peso muerto, a decir verdad,una vez muerta, mi suegra tenía el peso de un pajarillo.Era algo casi tierno, si no hubiera sido por la masa sanguinolenta que era una parte de su cráneo, su cara era la de una amable anciana que hace pastelespara sus nietos y se reune para jugar al bridge con sus amigas los viernes por la tarde, cada una cometiendo la locura de beberse una copita de jerez.(19)Mi suegra no jugaba al bridge, es más, tenía dudas de que hubiese jugado alguna vez a algo, que hubiese sido una niña alguna vez, inocente y sin tantorencor por dentro. Siempre recordaría aquel gesto duro, severo y aquellos comentarios mordaces pero revestidos de azúcar; aquellas miradas condescendientes.(20)Su sonrisa... su sonrisa llevaba al mismísimo demonio dentro. Desde luego, mi marido nunca supo nada de mi angustia, de mi rabia al ver que su madre medespreciaba, que me consideraba una aprovechada que no valía ni para limpiarle los zapatos a su hijo.(21) Aún recuerdo el día de mi boda, con mi madre,mis hermanas y mis primas revoloteando alrededor de mi cuarto y en el que habría de cambiarme. Mi suegra estuvo diligente con todas ellas, les sirvió deliciosospastelillos entre sonrisas y comentarios cómplices.(22) Pero mi tocado no aparecía. Mi hermana iba a ser la encargada de peinarme y me había regalado untocado muy bonito, nada extravagante, algo sencillo.(23) Recuerdo cómo mi suegra aplaudió la ocurrencia de no contratar una peluquera, recuerdo el "quéencantador". El tocado no apareció aquel día, suerte que compramos otro igual gracias a mi paranoia y cuando metí la mano en aquel cajón... lo encontré,intacto, un poco amarillento, pero con la etiqueta puesta aún.(24) Como una burla desde el más allá. Apretaba el tocado con mis manos ensangrentadas, medaban ganas de coger aquel martillo y destrozar cada uno de los huesos, y la carne... pero habría que limpiar más y suficiente trabajo en vida había dadoaquella dichosa mujer.(25) Gracias a Dios, mi marido era un tipo que se tragaba todas las series de policías del universo, solo necesitaba lejía para lasangre, su asquerosa y maldita sangre, tan espesa y pegajosa como ella lo fue en vida. Y sosa, mucha sosa, con sosa y agua su cuerpo se desharía en horas,lo que pasa es que era más difícil lo de la sosa, porque es imposible retener a mi familia de no entrar en el baño...(26) Lo de eliminar la sangre erasencillo, lo de eliminar su cuerpo era más complejo. Ni muerta me iba a dejar vivir.(27) Pasada una hora parecía que no había ocurrido nada, todo rastrode sangre que pudiera haber dejado esa bruja me había encargado de hacerlo desaparecer, pero seguía sin saber qué hacer con su cuerpo. De repente recordécuántas veces nos había hablado de aquella casita que había heredado en su pueblo y a la cual nunca quiso llevarnos pues "estaba muy lejos".(28) Yo sabíaperfectamente que era una vil excusa pero Carlos nunca admitió que tuviera razón, y si su madre decía que era una paliza llegar allí, por más que estuvierasolo a poco menos de hora y media de la ciudad, ni siquiera insinuaba que él creía lo mismo que yo. Sin más dilación me puse en movimiento, y al cabo deun rato me encontraba al volante de nuestro coche camino del pueblo y su casa, con ella envuelta en bolsas de plástico en el maletero, una pala y a sulado la sosa que me ayudaría a sacarla de nuestras vidas para siempre.(29) Mas, ¡qué juguetón el destino!, me tenía reservada una sorpresa. No bien hubeenfilado la carretera que me sacaría de este embrollo, acaso tan excitada por los sucesos recientes que no presté atención al pie derecho, unas sirenasllegaron a mis oídos, la luz roja y azul en mi retrovisor, la voz que me da el alto: la policía.(30)A través del retrovisor, observaba con angustia elpaso firme del agente que se acercaba al coche con una mano puesta en su cinturón, junto al arma. Me pidió que saliera del vehículo y en ese momento mesentí como el personaje de Javier Bardem en No es país para viejos: tenía muchas ganas de hacer desaparecer al policía.(31) Pero me reprimí. Salí del cochecon la ansiedad mordisqueando sañuda los pliegues de mi estómago. Alcé la vista, le miré a la cara y contuve el vómito. No podía ser él. Era imposible.(32)Me sonó al instante. En su gesto no había incicios de sospecha, sólo había sorpresa y alegría por verme después de tantos años.(33) Vaya sorpresa, dijo,nunca pude imaginar que las casualidades llegasen a confabularse tan oportunamente, fíjate que he tenido que sustituir a uno de mis compañeros, enfermo,y he visto que tu coche lleva el maletero mal cerrado al circular detrás de ti. Me quedé helada... hacía veinticinco años que no nos veíamos, desde eldía antes de mi boda, en que decidí casarme con el ferretero, en lugar de con el policía... hubiera podido liquidar a mi suegra de un disparo, en lugarde a martillazos... porque las suegras son todas iguales...(34) Mi cabeza se partía pensando esto mientras saludaba a mi amigo e intentaba inventar unaexcusa para que no se acercara al maletero. Ya se encaminaba a la parte trasera de mi vehículo cuando sonó la radio de su coche patrulla y su compañerole hizo señales para que se acercara. (35) Mi mano temblaba al encender el cigarrillo, no veía el momento para continuar el viaje. Al terminar la comunicaciónen su coche comentó algo con su compañero y me miró largamente. (36) Mi corazón empezó a latir aceleradamente, en mi imaginación veía cómo se acercabaal coche, abría el maletero y descubría el pastel..... no sabía si anticiparme y cerrarlo o esperar que la suerte me acompañara y aquella llamada le obligaraa marcharse.(37).Le sonreí he intenté tranquilizarme.Me miré las manos nerviosa y ví que tenía una mancha de sangre en el dorso de la mano....¡Dios mío.....!¿La habrá visto?. Las piernas empezaron a temblarme , escondí las manos como pude....Él se acercaba lentamente y yo estaba muerta de miedo............(38)." No seas tan descuidada, no se puede ir por ahí con el maletero abierto", me dijo. Torcí la boca en una mueca que se suponía era una sonrisa, mientrasrestregaba mi mano ensangrentada dentro del bolsillo del pantalón. Se dió la vuelta, se acercó al maletero y cuando ya hasta el aire empezaba a faltarme,de un golpe seco lo cerró.Luego se volvió otra vez hacía mí..(39)Sus oscuros ojos almendrados , los mismos que recordaba de aquellos momentos de juegoy complicidad que habíamos compartido durante parte de nuestra infancia y adolescencia,se detuvieron en el dorso de mi mano ...¡Estás herida!- se sorprendió.(40) Le dije, que me había herido con el cierre del maletero, y, no se si le resulto convincente mi explicación, pero su mirada se detuvo un instante enmis ojos, y su boca se poso en la mía fundiéndose en un apasionado beso.(41)Mientras me besaba y saboreaba de nuevo la dulzura de sus labios, una lágrimase deslizaba por mi mejilla,no pudiendo evitar que a mi mente volvieran recuerdos tan tiernos y tan lejanos. (42)Recuerdos que me hacían estremecer, aquelprimer beso, aquel primer roce de sus manos sobre mi piel, aquel amor prohibido que nunca olvide,todo se agolpaba en mi mente mientras no podía dejar derepetirme ¿porque me equivoque? ¿porque no luche por aquel amor prohibido? ¿porque? (43) ¿Porque lloras? me preguntó él, ¿quieres q quedemos mas tarde?sacudi la cabeza diciendole no y me meti en el coche. Lo puse en marcha aún un poco temblorosa, pero con rapidez y mientras me alejaba podia verle porel espejo retrovisor alli parado, mirandome. Por ahora debo borrarle de mi mente, pensé, el pueblo está cerca. (44)Me puse de nuevo en marcha, con laspiernas aún temblando, pero confusa, pues no sabia a ciencia cierta si mi temblor era debido a las emociones de ese beso..o la carga odiosa que llebavaen el maletero...tenia que despejar mi mente, y concentrarme solo en llegar al pueblo.(45)Parecia que nunca iba a llegar al pueblo. En vez de hora y media,parecia que llevaba al volante 6 horas. Era como si el tiempo no avanzara! Por fin, al salir de una curva, vi el cartel que me daba la bienvenida al pueblo.¡Por fin he llagado! Me senti contenta y aliviada, pero cada vez mas nerviosa e incluso empezaba a sentirme neurotica ¿Era cosa mia o todo el mundo girabala cabeza para mirarme?(46) Ahora tenía que encontrar la casa, aquella casa que no conocía mas que por referencias y por una foto que ella nos enseñabacon orgullo de cuando era jovencita. La verdad es que tengo que reconocer que era muy guapa de joven. ¿Todas las mujeres guapas albergarán en su corazóntanta maldad? (47) Me adentré en él y abancé por una de sus calles en busca de la casa, cada vez estaba más aturdida y nerviosa, las casas parecían todas iguales o a mí me lo parecían, tal vez era el efecto de los nervios. Giré a la derecha, después a la izquierda y unos metros más allá la ví, sí, era semejante a la de la fotografía y por su aspecto de abandono no podía ser otra.Paré el coche frente a la puerta e intenté relajarme dejando caer mi espalda sobre el respaldo del asiento mientras paseaba mi mirada por la zona y arrededores de la casa , la cual parecía esstar sola “¡voy a tener suerte” pensé!. (48) Cerré los ojos un momento, todo lo que había sucedido pasó por mi mente, me dije: tengo que terminar de la mejor forma posible lo que yo misma empecé.
Al abrir de nuevo los ojos, todo había cambiado, la casa no estaba sola ni tenía el aspecto de abandono como la había visto antes, bajé del coche, me acerqué a la casa y ¡oh sorpresa!, sin darme tiempo a nada, mi suegra abre la puerta y dice: ¡Cuánto as tardado querida!...(49) Mis ojos se abrieron poco a poco. Ya no estaban ni la casa, ni la suegra muerta, ni el coche, ni las manchas de sangre. Solamente tenía sobre mi cuerpo una manta y una sábana y sobre la mesilla un teléfono. El timbre me despertó totalmente y al desconectarlo oí la voz del viejo amigo, el que ingresó en la policía de tráfico, que me decía. "El otro día no te puse multa por exceso de velocidad porque eras tú, pero ahora me la tienes que pagar". Le pregunté si había levantado acta y me respondió; "Tengo mi día libre y te espero en un bar con fachada verde que hay en la misma carretera donde nos encontramos". Me arreglé rápidamente y cuando salía de casa mi suegra me preguntó "¿Dónde vas a esta hora?". Le contesté casi inconscientemente: En busca de un sueño en el que tú también tomaste parte. Antes de cerrarse totalmente la puerta oí murmurar. "Está como una cabra". (50)
Paso el testigo a Nomolamos y Ollos de Cores
viernes, 4 de julio de 2008
Cerámica made in Sabela

A esta pieza le tengo un especial cariño, no sé a que es debido, quizás a que me constó bastante tenerla en mi poder, pues había emperrado en conseguirla a un compañero. Está hecha en gres especial, esmaltada y cocida en horno.
Otra imagen de la misma, acompañada de otra, casi con las mismas características.
Para no cansar, voy a poner punto y aparte al próximo post que será mi recuerdo, también, sobre el paso por la "Escuela", con otros temas.
Abrazos.