
Driada de "La magia de mi jardín" tuvo la gentileza de incluirme en la lista de los/as que se podían llevar esta imagen como recuerdo del aniversario de su blog, imagen que forma parte de una entrada que nos lleva a Montjuic y que está cargada de sabiduria, belleza, fácil de comprender dentro de esta nueva "lección" y con la mariposa que "no se le resistió" y se dejó fotografiar, lo comparte con todos/as nosotros/as como gran persona y gran profesional que es en todas sus facetas. Amistad rezuma por todas partes.
El paso del tren me estremece, todavía hoy no sé ¿por qué?, pero con gusto llevo a mi nieto a verlo pasar, disfruta con ello y a dar un paseo por el Campus Universitario de Elviña en La Coruña ( existe un apeadero ferroviario), hay zonas verdes silvestres que llaman mi atención, lo mismo a mi cámara de fotos y él lo pasa muy bien jugando, correteando y recogiendo florecillas para su mamá..., el domingo antes de venirme a Lugo compartí uno de estos paseos y que voy a narrar a la sombra del que nos contó Driada.
Estos pompones de trébol blanco le gustan mucho, la consigna hoy era que le ayudase a coger flores bonitas, pero no grandes (se refería al tallo corto), íba él a echarle la mano y se dió cuenta de que tenía un "bicho", como era una abeja la dejamos con su trabajo, como dejamos también el trébol de cuatro hojas que se ve en la imagen
y nos pasamos a la mata siguiente que como puede observarse también hay otro de cuatro hojas aunque de variedad distinta.
Estas flores amarillas le gustaron, normal que fueran recogidas. Mientras caminábamos y hacíamos la recolección, la charla era amena e insistía en preguntarme ¿verdad que mamá se vá a poner contenta?...
estos cardos le gustaban, pero sabido era que había ¡un pero!
lo mismo que el tojo (toxo) que hace pupa nené o
o esta otra planta que, sin tener espinas, tiene unos filamentos belludos que igualmente pinchan
ésta si que superó la elección, es bonita la planta, tipo enredadera con unas flores que tienen una tonalidad digna de admiración
"coge esto abuela, me gusta" y la verdad que ver el llantén, este tipo, con la inflorescencia en todo su esplendor resulta muy bonito, el tallo resultó un poco grande y hubo una llamada de atención "¡no te dije que las cogieras pequeñas!", no pasa nada, se cortan un poco y ya están a tu gusto...
estaba una buena tarde y los "bichitos" se ponían al sol, a Juan esta flor le gustaba, dijo quito el bicho y ya está, yo le sugerí, por desconecer de que bicho se trataba
ir a esta otra mata que, aparentemente, no tenía inquilinos. Mi reserva se debe a que siendo su madre pequeña cogió un bicho que dijo era como un cacahuete pero con pelos, el resultado fué un gran picor, una irritación total y la caída de la piel de los dedos que estuvieron en contacto con el "cacahuete con pelo"
hicimos lo mismo con esta bonita flor, la cambiamos por otras que no tuvieran hormigas.
difícil fué coger una graminea, son imposibles de cortar, pues antes ellas te hacen daño a ti.
Parecidas a la flor del tojo son las de retama (xesta), pero como su olor no es muy agradable seguimos de largo con nuestro paseo, con nuestra charla y viendo pasar, como siempre 1º el tren del principio, el grande dirección Lugo, un poco más tarde dirección A Coruña un ferrobús y por último nuevamente dirección Lugo una máquina de tren sola.
Considero que las gramineas son un espectáculo verlas ondear cuando hay viento, en esta ocasión acrecentado por la nueva ramita de un olmo, en este momento mi recuerdo para tí Conchi...
otra bonita flor con bichito incluido, este paseo resultó ser un contacto ideal con flora y fauna.
Por supuesto, estas ya no son flores silvestres, pero este bonito arbusto llamó la atención de mi nieto y cogimos una ramita para una buena causa.
Como se puede apreciar tampoco nos pasamos, este cubito que en el verano sirvió para coger bellotas, en este paseo lo llevó el niño para que no se le estropearan las flores que iba a traer.
Y aquí el resultado, en un frasco de yogur, los dos preparamos este obsequio para su mamá, ni que decir tiene que ella si se puso contenta y yo confirmo que en este paseo hubo un montón de cariño y en su finalidad mucho más.
Abrazos.