cielos con un colorido intenso, casi irreal, ninguno parecido al anterior, éste quedó grabado en mi mente y a mi manera, lo pude inmortalizar.
Las flores silvestres me atraen de una manera especial, esto fué el motivo de dar vida a esta pintura
encargo de una amiga de mi hija, busqué unas violetas en el campo y pedí ayuda a mi amiga Conchi, ella fue la que me mandó una foto de la violeta en la que se apoya la mariposa.
influída por este hecho (pienso que fue el motivo) cambié frutas (esbozadas en un principio) por un buen chorro de agua, eso sí un buen chorro de vida...
así el mar juguetón con las idas y venidas de esas olas que campean a sus anchas, me hace disfrutar de un paisaje aunque no sea real.
en un momento bajo que tuve, ese momento árido, quedó grabado en el lienzo, así lo sentí, no obstante antes de finalizar vino a mi una esperanza de vida que representé en ese tronco medio seco en el que crece una "rama llena de vida".
Durante tres días Lugo viaja en el tiempo, tres días de volver al pasado, tres días de ser romano o celta y tres días para recordar las palabras de la Madre Teresa de Calcula "Mientras estés viva, siéntete viva".