
Con el silencio de fondo, solamente roto por el cantar de algunos pájaros y con este grupo de fotos hechas el sábado día 6, invito al que quiera a dar un paseo por el campo,

lo hago desde el corazón, con la humildad de esta diminuta rosa de una zarza y que, seguro dará vida a una sabrosa "mora" como el paseo mismo, aunque sea virtual.

Comenzamos con estas también diminutas florecillas que dan elegancia a un paisaje de color,

o este cardo que con espinas y todo se admira.

Seguimos caminando por este paisaje cambiante, ahora es el hinojo el que llama la atención, posiblemente por su olor,

o esta mata de flores por su color y que

poco se diferencia de esta otra, pero sí que son distintas,

el amarillo es espectacular sobre esta vegetación, pequeños soles que iluminan nuestro caminar,

o lo adornan como esta especie de clavel silvestre,

sin olvidar reparar en esta solitaria mata de madreselva olorosa

que tímida se mezcla entre las abundantes matas de estas flores de color lila.

El color, la belleza y el olor se disfruta por las múltiples florecillas que abundan, pero no son menos las curiosidades como estas matas "desmelonadas" que proliferan y que podemos transformar en algo real, en ésta yo puedo ver a un perro ¿tendré demasiada imaginación?...

observando llegué a la conclusión que el desmadejo de esas plantas tienen su origen en ésta, una especie de cardo que desconocía.

No sé lo que puede ser, estaba mojada por la lluvia caída en la mañana, ahora brillaba con el sol, pero no dudo de que es una curiosidad,

lo mismo que este bichito que pienso vi en "La magia de mi jardín", pero que no localicé para confirmarlo.

Su chalet unifamiliar merece estar en este conjunto de curiosidades,

lo extremo ya fue, encontrar en medio del campo esta señal de prohibido el paso a coches y motos, por más que buscamos no encontramos lugar para el paso de estos vehículos, ni rastro de que alguna vez pudo existir,

si que encontramos no lejos de allí, pero sin ninguna conexión, este puente trasladado de su ubicación primitiva y que junto con los postes de la luz son un pegote para la belleza de este lugar.

Pero ya el colmo de los colmos es ver como nuestros robles en vez de dar bellotas dan botes de coca-cola...
Disfruté con este paseo virtual lo mismo que con el real por eso espero que también lo disfrutase el/la que me acompañó hasta aquí.
Abrazos.