No es la primera vez que hago y subo una imagen del Viaducto da Chanca, este puente es una de las construcciones ferroviarias más importantes de España, construido entre 1871 y 1874.
Estoy en la Ronda das Fontiñas, en su acera comienza el Parque dos Paxariños
y este lugar y paseo me va a servir para suplir esa necesidad que tengo de estar en contacto con la naturaleza,
restos de una vieja pared que tanto se usa para cierre por estas tierras,
campos verdes y árboles centenarios con brotes nuevos, todo cubierto de ese musgo que brilla al ser más visible en los árboles desnudos.
Viejo, vigilante, y atento, este castaño es fiel guardián del parque que se extiende por estas laderas.
El día es claro y aunque pateando el asfalto, contemplo la hermosura del manto verde,
disfruto de la textura tan especial que da el mencionado musgo
en estos tres viejos saúcos
que crecen al lado de la acera antes de llegar al IES Sanxillao...
Pasado el instituto esta Vía Romana, en este punto, se une a la ronda, un punto de encuentro entre el ayer y el hoy que invitan a la reflexión.
Atrás queda el breve contacto con la naturaleza, suficiente para sentirme bien y con esta placidez me voy para casa por la calle paralela a donde yo vivo, desde mi casa (marcada con una flecha)
y a través de varios edificios
puedo ver espléndidos atardeceres,
estas imágenes son del mismo día, el 22, según se iba el día, las pinceladas distintas iban cambiando este cuadro en movimiento, visible y hermoso que no se repetirá,
todos los atardeceres son diferentes y tienen el poder de captar mi atención,
tengo varios sitios localizados para ver tamaño espectáculo, pero si no puedo acudir
lo suplo desde aquí y puedo asegurar que se disfruta tanto o más.
Por una cosa u otra y a la vista de las imágenes que vemos me sentí muy cerca de tod@s mis amig@s bloguer@s por eso espero que, si llegas hasta aquí, disfrutaras de este breve paseo como como yo lo hice.
Abrazos.


















































